Muy bien situado, el personal muy cercano en todo momento y accesibles para resolverte cualquier duda y ayudarte, se encuentran en el restaurante. Cama cómoda. Servicios esenciales en el pueblo y en el hotel con la zonita de bar con nevera y tal abajo, nos sirvió un montón .
Se escuchaba mucho el ruido fuera de la habitación, la gente entrando y saliendo, por los pasillos, las puertas… aunque no fueran muy escandalosos. El baño olía un poco a “cerrado”. Pero se pasó un poco dejando bastante tiempo abierto.